
Hoy hemos comido esta receta sencilla y agradecida y os la pongo en la web para que también podáis disfrutarla. Se trata de chipirones en su tinta rellenos, y en este relleno está el truco: esta formado por sus propias patas o tentáculos junto con jamón serrano y huevo cocido, esto es lo que le da personalidad al plato, a ver si os gusta.
Prestad atención a la calidad de los chipirones, no son todos iguales. Los mejores son los que llaman «de potera», tienen mejor sabor y son mucho más tiernos.
Es un plato que acompañado de arroz blanco y un buen vino, blanco también, se sale. Si sois como yo no podréis evitar acabar con la salsa a cucharadas…



Para mi, la cocina Thai es una de las mejores. Cuando en Bangkok o en Koh Samui pides un curry, tienes que repetir veinte veces la frase «mei pet» (poco picante) y aun así hay altas probabilidades de que este tan heavy que no puedas ni probarlo, tengamos en cuenta que ellos no conciben un plato con menos de cinco guindillas picadas por ración, incluidos muchos postres. La ventaja es que podemos adaptarlo a nuestros gustos, aunque si no te va el picante mejor olvida esta receta.
Pueden servir las huevas de cualquier pescado, pero en mi humilde opinión las mejores son las de merluza. Como todas, esta receta tiene su «truco» para que salga bien y las huevas no se rompan. Si alguno sois reacios a este tipo de manjares el consejo es siempre el mismo: ¡probadlo antes de hablar!
