
Os sugiero otra receta clásica y fácil, la de almejas a la marinera, proponiendo también, eso sí, un pequeño «truco» para modificar un poco la salsa, dándole un toque distinto, a ver si os gusta.
Me lo podría montar de interesante y titular este post «Almejas al sake», o algo así, ya que el truco consiste en sustituir el vino blanco utilizado en la receta por el famoso vino de arroz japonés, lo que le da al plato un sabor especial y más suave, pero soy modesto…
De cualquier modo paso a describir la receta tradicional y vosotros decidís si queréis innovar con esta u otro par de modificaciones que os propongo.
Espero que las probéis y me digáis que tal han quedado.









Para mi, la cocina Thai es una de las mejores. Cuando en Bangkok o en Koh Samui pides un curry, tienes que repetir veinte veces la frase «mei pet» (poco picante) y aun así hay altas probabilidades de que este tan heavy que no puedas ni probarlo, tengamos en cuenta que ellos no conciben un plato con menos de cinco guindillas picadas por ración, incluidos muchos postres. La ventaja es que podemos adaptarlo a nuestros gustos, aunque si no te va el picante mejor olvida esta receta.