
Esta es la receta del cocido madrileño según lo hace mi madre, que es una señora que de esto sabe mucho, lo hace muy bien, y cuidadito con decir lo contrario.
Creo sinceramente recordar que mi interés por la gastronomía comenzó el día en que, de chaval, aun viviendo con mis padres, descubrí la maravilla de comer los garbanzos del cocido con un chorrito de aceite virgen de oliva por encima y un poco de sal. Desde entonces es, sin ninguna duda, uno de mis platos favoritos.
A continuación os describo la receta del auténtico cocido madrileño y las diferentes maneras de metérselo entre pecho y espalda, ya que existen diversas escuelas de pensamiento al respecto.

Para mi, la cocina Thai es una de las mejores. Cuando en Bangkok o en Koh Samui pides un curry, tienes que repetir veinte veces la frase «mei pet» (poco picante) y aun así hay altas probabilidades de que este tan heavy que no puedas ni probarlo, tengamos en cuenta que ellos no conciben un plato con menos de cinco guindillas picadas por ración, incluidos muchos postres. La ventaja es que podemos adaptarlo a nuestros gustos, aunque si no te va el picante mejor olvida esta receta.
Pueden servir las huevas de cualquier pescado, pero en mi humilde opinión las mejores son las de merluza. Como todas, esta receta tiene su «truco» para que salga bien y las huevas no se rompan. Si alguno sois reacios a este tipo de manjares el consejo es siempre el mismo: ¡probadlo antes de hablar!

